Quienes Somos

SOMOS NIETOS Y NIETAS, DE LOS MAYAS MILENARIOS, OQ PETNAQ PA PEEQ KOKOW, VENIMOS DE LA ENERGÍA DEL PATAXTE Y DE CACAO, descendientes de q’omanelaa’ (curanderos), iyomaa’ (comadronas), Ajq’ijaa’ (guías espirituales) y líderes conocedores de la cultura, constituidos en una asociación de carácter comunitario, espiritual, cultural, educativa, solidaria, humanitaria, de asistencia social, sin fines de lucro y de desarrollo integral de sus asociados y población en general.

Compartimos las prácticas espirituales del pueblo maya como una forma de vida, nuestro nombre “Caminantes por La Paz Jun Imox” es inspiración de quien en vida fuera Tata Pedro Cruz, K’u’x Ya’, cuya energía era jun imox, espíritu del lago, anciano y guía espiritual maya tz’utujil; nuestro maestro y mentor. Durante su paso por este mundo recorrió varios continentes llevando el mensaje del sagrado Tooj, la sagrada ofrenda, antes de morir

Dentro de nuestra espiritualidad la tridimensionalidad cobra un valor significativo, por ello, nos sostienen tres filosofías que Tata Pedro nos ha dejado como legado, “No importa lo que pase, siempre todo con amor”, este es el pilar fundamental de nuestras acciones y reacciones, de nuestros esfuerzos y resultados, de lo que hacemos y cómo lo hacemos. A lo largo de su vida él caminó por el mundo llevando un mensaje contundente “Nuestra revolución no es de armas, nuestra revolución es espiritual” y nosotros más que nunca sostenemos ese pensamiento, con la convicción clara de que queremos cambiar al mundo y lo queremos hacer desde adentro, con consciencia, abriendo nuestros corazones y tocando corazones dispuestos a dar todo de sí por los demás, Antes de morir, Tata Pedro dijo “que el fuego nunca se apague” y esta recomendación ha sido nuestra fuerza motivadora para mantener vivo el sagrado fuego, para entender que la responsabilidad de conservar la esencia del pueblo maya ha recaído sobre nosotros y que nuestra misión es sanar, salvar y ayudar.

Somos caminantes por el mundo dispuestos a unir fronteras, culturas y corazones entregados a ayudar de manera desinteresada a los sectores más vulnerables de la población indígena de Guatemala, a cuidar nuestra madre tierra y a proteger y promover los saberes y prácticas del pueblo maya.

Nuestra asociación es una realidad gracias al amor y esfuerzo de Nana Marina Cruz, aprendiz e hija de Tata Pedro Cruz, ajq’iij, contadora del tiempo y mujer activista Tz’utujil quien actualmente nos representa espiritual y legalmente.

Objetivos específicos

Gestionar proyectos de cooperación que permitan el intercambio de saberes en la formación de líderes comunitarios y guías espirituales.

Recuperar espacios sagrados y altares ceremoniales.

Realizar talleres y proyectos de cuidado y conservación del medio ambiente desde la perspectiva de los pueblos indígenas.

Documentar los saberes ancestrales del pueblo maya para conservar el legado de la tradición oral.

Visibilizar la importancia de la recuperación de las prácticas originarias de la población a través de entrevistas, documentales y testimonios.

Valores

  • Espiritualidad
  • Solidaridad
  • Respeto
  • Responsabilidad
  • Integridad
  • Compromiso
  • Empatía